La primera vez que visitamos esta vivienda, con los que posteriormente fueron nuestros clientes, vimos las posibilidades que tenia para pasar de ser una vivienda convencional según los estándares de los 90, a una vivienda con zona de trabajo incorporada en una zona abierta de la casa que une la parte publica de la vivienda con la privada.
El proyecto se realizo en base al núcleo abierto de cocina-comedor-estudio donde reunirse informalmente y trabajar. Aunque se coloco en una zona interior de la vivienda, esta zona es de las mas luminosas de la casa, lo que hace que a cualquier hora del día la iluminación tanto natural, como artificial en invierno, sea un espacio muy acogedor.
El resto de la vivienda se distribuyó en tres dormitorios, uno de ellos con baño en suite y vestidor y dos dormitorios para los niños, los cuales comparten un baño con las visitas.
En el salón mantuvimos la terraza y basamos el proyecto en incorporar esta al salón en los meses calurosos. Para ello cambiamos el suelo existente y colocamos una ventana plegable que permitiera incorporar la terraza como otra zona del salón al abrirla
En las zonas comunes, no quisimos colocar muros divisorios o mamparas, y diseñamos unas estanterías de chapa muy fina que funcionan como divisiones sin bloquear el espacio visual y a la vez como librerías. Esto nos permitió mantener los espacios diáfanos aunque diferenciados por uso.
Utilizamos materiales nobles y colores neutros, manteniendo la estructura del edificio vista en el salón a modo de escultura. La uniformidad de los colores junto con la mezcla de los materiales le dan a la vivienda un aspecto cálido que la hace muy acogedora.
Viviendas Urbanas