Superficie: 220 útiles
Tipología: vivienda rural
Diseño interior: Natalia Llorente
El proyecto tenía como característica que estaba situada entre medianeras con acceso posterior a un jardín escondido. Se iba a utilizar como segunda vivienda y tratamos de darle un aire contemporáneo para conseguir que fuera un lugar de reunión y a la vez de descanso.
La vivienda se sitúa dentro de un patio de manzana, lo que hizo que se diseñara la casa con orientación al jardín interior. El arquitecto diseñó las fachadas con grandes ventanales para aprovechar la luz. Se dotó a todas las estancias de luz y ventilación natural. Se diseñaron los espacios para que se pudiera disfrutar de todos ellos.
En el proyecto de interiorismo se jugó con el blanco y los colores claros y neutros para mantener la esencia del entorno. Se utilizaron materiales naturales, combinando maderas y piedra. La vivienda gira en torno al gran espacio salón-comedor-cocina solamente dividido visualmente por una escalera volada de hormigón armado que separa los ambientes como si fuera una pieza de escultura. Desde todas las estancias se puede disfrutar de la vista del pequeño jardín que entra en la casa por los grandes ventanales.
Se diseño un cerramiento para el zaguán que mantuviera la imagen de la casa, pero le dotara de una imagen industrial. Las puertas se diseñan de suelo a techo, mezclando puertas correderas y batientes.
El dormitorio principal comparte espacio abierto con el baño, pero gracias a la distribución conseguimos dejarlo prácticamente oculto. Se utilizó una antigua mesa de escritorio como mueble-encimera que soporta el lavabo.
Las puertas de madera interiores son de pino pintadas en blanco, igual que el rodapié, y tanto las puertas de jardín y acceso a la calle se proyectaron en gran formato al igual que el resto de la carpintería exterior.
En el jardín se mantuvo la misma construcción de la portada existente con vigas vistas donde colocamos el comedor de verano y la zona de estar. Se mantuvieron los árboles existentes y se formó una pequeña zona aterrazada con hormigón fratasado donde se coloca en verano una pequeña zona de descanso. Se plantaron plantas silvestres como la lavanda, romero, cantueso, etc.… para mantener el espíritu del campo, dejando las rocas existentes.
El diseño de la casa hace que se pueda disfrutar todos los días del año, disfrutando en cada momento de la zona propicia para ello.
Viviendas Rurales